¿De dónde proceden los mantras?

 

Según la física moderna, nuestro universo comenzó con el Big bang, un sonido que surgió  del vacío cuyas vibraciones han ido evolucionando hasta formar el universo tan como lo conocemos hoy en día. La tradición cristiana está de acuerdo con los científicos en que el universo fue creado por el sonido: "al principio fue la Palabra, la Palabra era Dios y la Palabra estaba con Dios". En la cosmología yóguica y en las escrituras del yoga, el Big Bang es conocido como el Sabdabrahman, el sonido de Dios. De acuerdo con los postulaods del yoga, antes de que el unverso fuera creado existía una energía latente conocida como shakti que contenía el potencial de todas las formas. De la misma manera que la esencia del roble está latente dentro de la bellota, el mundo de las formas está latente dentro del shakti, esperando que llegue la hora de manifestarse. La energía del primer sonido, la vibración de Sabdabrahman, se dividió y se expandió en ondas, y con el tiempo se manifestó en forma de cincuenta sonidos articulados o varnas.

Estos sonidos se combinaron y se convirtieron en parte del mundo de las formas ya que toda forma es una manifestación del sonido. Esos cincuenta sonidos primigenios la base de todas las formas del mundo físico, han ido desapareciendo a través de los años y se han perdido en la memoria. Sin embargo, la lengua sánscrita deriva directamente de estos sonidos y de todos los idiomas, es el que más se aproxima a ellos. El sánscrito también es conocido como devavani o lengua de los dioses. Cada mantra está compuesto por una combinación de sonidos derivados de las cincuentas letras del alfabeto sánscrito y suele ser o un nombre del Absoluto o una fórmula abstracta.

Los mantras siempre han formado parte de la naturaleza en estado latente, como energías sónicoas y por eso no se pueden crear o diseñar a medida del usuario. De la misma manera que la gravedad fue descubierta pero no inventada, por Newton, los mantras fueron revelados a los antiguos maestros en sus meditaciones mas profundas, cuando sintonizaban con los niveles superiores de conciencia. Los mantras se han codificado y transmitido de maestro a discípulo a través de los años. La yóguica es sólo una de tantas tradiciones en las que el núcleo de su práctica espiritual está constituido por la Palabra Sagrada, como por ejemplo, en la antigua tradicióne egipcia, los budistas, los judeocristianos, los sufíes y los mulsumanes.