Cuento Zen

CUENTO ZEN

Pónte serio, reflexiona acerca de la gravedad de cada instante, cada segundo que pasa es un paso mas hacia la inedulible muerte. Es como un grano de arena que ha caído en el receptáculo inferior del reloj y que nunca mas volverá a subir. A medida que circula la sangre por tus venas, tu vida se va yendo, vivir es morir poco a poco. Cada segundo que pasa mueren niños en el mundo, se arruina un banquero y aparece un nuevo virus. Todo es muy serio, todo es muy serio, adopta una actitud solemne. RIETE.

Riete a carcajadas porque cada momento de tu vida es como un trozo de una comedia, solo que muchas veces tu no eres el que se ríe, pero ahora sí puedes reirte. Si llegas a encajarla como se debe, la vida es un fluir constante de gozo y alegría, un perpetuo nacimiento. Nada es eterno y al mismo tiempo todo lo es, nada es inamovible, nada es estable. Como el mito de Sísifo, la piedra siempre acaba cayendo. No vale la pena esforzarse tanto, RIETE RIETE, RIETE A CARCAJADAS porque es lo mejor que puedes hacer. Intenta desarrollar esa capacidad que poseemos todos los seres humanos de ver las dos caras de la misma moneda.

Saber ver la verdad en la mentira, el bien en el mal, la oportunidad que indefectiblemente se halla en cualquier dificultad. Todo lo que a primera vista parecen negativo, tiene su lado positivo. No caigas en la trampa de juzgar prematuramente, ve al fondo de las cosas mas allá de los contrarios.