¿Qué es una clase de yoga?

Y para una persona que nunca ha hecho yoga, ¿cómo le podemos explicar cuál es el proceso? ¿Cómo funciona básicamente una práctica de yoga?

Asana es el nombre que recibe cada una de las posturas que adopta el cuerpo en la práctica de Yoga. Una clase de yoga es una sucesión de asanas. Para realizar una asana, adoptamos una postura. A la postura le incorporamos ajustes, movimientos. A veces va seguido de movimiento para pasar de una fase a otra dentro de la misma asana. Ponemos la atención de los ojos en un punto determinado y decíamos que, aunque aparentemente es muy físico, son de introspección. Cada asana forma una unidad completa por sí misma y está estudiada para que produzca simultáneamente los siguientes efectos:

  •  Pone en acción unos determinados músculos, huesos y articulaciones de un modo diferente a como se utilizan en la vida corriente.
  •  Ejerce una acción mecánica sobre diversas vísceras y glándulas, estimulando su mejor funcionamiento gracias a la compresión o masaje efectuado de este modo natural.
  •  Favorece la actividad de determinados nervios y plexos nerviosos, lo cual produce, además de su efecto físico, una modificación de la sensibilidad interna en profundidad y amplitud.
  • Por unos instantes modifica el curso de la circulación sanguínea de todo o parte del cuerpo, dando por resultado su revitalización así decimos que creamos espacio en el torrente sanguíneo.

Roge, se te ha olvidado la respiración. Es básico es una clase de yoga también, ¿no?

Sí. Decimos que asana y respiración son las dos alas que necesita el ave para echar a volar. Así, con la práctica de asanas y respiración, el proceso de yoga purifica la sangre, los nervios y los diferentes órganos de nuestro cuerpo, relajando así el cuerpo y la mente. De esta forma, se facilita su concentración y su desarrollo, con lo cual incrementa el autocontrol para el desarrollo de cualquier actividad. Lo que practicas en clase tiene un efecto después en tus actividades cotidianas. Y algo importante es que los cambios causados por el yoga, son naturales y permanecen durante mucho tiempo.

Y en cuanto a respiración, aunque tenemos técnicas específicas para trabajarla, que se llaman técnicas de pranayama, la práctica de asanas por sí misma te regula la respiración. Produces de un modo natural un determinado tipo de respiración que afecta al estado mental, con lo cual te sientes mejor, aprendes dentro del asana. La practica del yoga nos alivia las cargas de las intensas exigencias de la vida moderna. Como hemos visto, el estres o la ansiedad destruyen la salud y la felicidad. La medicina moderna ha concluido que el estres es causa importante de muchas enfermedades.  Aunque siempre queremos culpar a las fuerzas o factores externos por nuestras dificultades, la práctica del yoga demuestra que muchos problemas pueden ser resueltos mediante nuestra autodisciplina y autocontrol.

·Así funciona el yoga, ofreciendo nuevas y múltiples oportunidades de mejorar y regular nuestra salud.

¿Y nos vas a poner ejemplos de asanas?

Aunque a distancia no se pueden ni se deben enseñar asanas, vamos a poner el ejemplo de una de ellas. Se llama Garudasana

 La postura (asana) del águila (garuda):

En esta postura todas las articulaciones trabajan al mismo tiempo en posición estática. Se fortalecen brazos, estira hombros, eliminando su rigidez, abre las caderas, fortalece los muslos, pantorrillas, previene calambres en los gemelos y en las piernas y alivia el dolor. Abre las articulaciones de rodillas y tobillos. Como he dicho trabajan todas las articulaciones al mismo tiempo.

Asana:

garudasana_dgarudasana_iz

De pie. Llevas la pierna izda. por encima del muslo derecho mas arriba de la rodilla, enroscando las piernas a nivel de muslo, rodillas y gemelos y tobillo a ser posible también. Las piernas quedan engarzadas una sobre la otra, así quedas en equilibrio sobre la derecha. Hacemos los brazos también: Brazo derecho sobre el izquierdo a la altura del codo y enroscas los brazos. Si lo haces bien, los dedos pulgares miraran a tu nariz. Así tenemos la postura completa en piernas y brazos. La mirada al infinito, como si no hubiese pared, ni límite, lejana.

Mantienes 30 segundos y cambias al otro lado. Sólo es completo si haces los dos lados.

Se necesita práctica para poder mantener el equilibrio y también práctica para poder mejorar la postura y claro, alguien que te enseñe a mejorarla, pero básicamente se puede hacer y también sentado, aunque su impacto es diferente y nos puede servir de ayuda mientras estamos trabajando. Nos tomamos dos minutos de descanso del ordenador para hacer esto, o después de un día muy cargante, muy pesado o para ayudarte a desconectar rápidamente del ajetreo, para relajarte y sentirte nuevamente fresco.

Wayne Cooke que era un experto en energía electromagnética hablaba de la variación de esta postura y decía que los ganchos que hacemos con los brazos y piernas desplazan la energía eléctrica activando la coordinación de los hemisferios cerebrales y este ejercicio está recomendado para reducir el estrés emocional y aumentar la vitalidad y la consciencia de uno mismo.