La lota nasal

Jala Neti

Los antiguos tratados sánscritos de hatha yoga ya mencionaban el neti como un ejercicio que resulta fundamental para purificar la puerta por donde penetra en el cuerpo la energía vital o prana. Para esta ducha nasal que es el neti los yoguis suelen valerse de un recipiente provisto de un largo pico denominado lota.

 

La nariz comprende uno de los sentidos más exquisitos: el olfato. Considerado un órgano de relación humana, es la puerta a todo un mundo de recuerdos que se encuentran almacenados en el cerebro límbico, el acceso a los cuales es muy rápido debido a que las neuronas implicadas van directas hacia el centro receptor del olfato. Podemos distinguir más de 10.000 olores diferentes. La sensibilidad olfativa de la mujer es muy superior a la del hombre (se calcula que aproximadamente en un 70% mas). La mayoría de los cachorros de los mamíferos incluido el ser humano, reconocen a sus madres gracias al olor que desprenden.

Práctica higiénica

A la vez, la nariz es considerada la entrada oficial del sistema respiratorio imprescindible para la vida, ya que nos dota de oxígeno y de prana. Estas dos buenas razones hacen que merezca una atención y cuidado especial. Para realizar tu práctica de pranayama de manera óptima es indispensable una buena higiene de este órgano, muchas veces olvidado. Las personas con rinitis alérgica, sinusitis, proprensión a los resfriados y otros trastornos vinculados a la nariz verán mejorar sus problemas y podrán prevenir la aparición de éstos.

Jala Neti es una práctica higiénica ayurvédica comprendida dentro de los seis actos de purificación del hatha yoga, que permite limpiar todos los rincones de las fosas nasales, mantener en condiciones los filtros naturales contra las partículas externas, purificar los senos y el lóbulo frontal, así como aumentar la visión  y la percepción sensible. Los antiguos yoguis realizaban este acto sorbiendo directamente con la nariz el agua recogida en las manos en forma de cuenco, o deslizando una hebra desde las fosas nasales a la boca.

Las otras cinco prácticas de purificación de la mente y el cuerpo consisten en la limpieza de la garganta (Dhauti), del intestino grueso (Vasti), de los ojos (Trataka)m y ejercicios abdominales (Nauli) y de respiración de fuelle (Kapalabhati).

 

Acción purificadora

Según diversos autores, el neti tiene una notable acción directa sobre el despertar del tercer ojo y el incremento de las facultades clarividentes. Aparte de su efecto sobre el chakra frontal, también se dice que purifica todos los canales de la energía del cuello y de la cabeza, por lo que ejerce una significativa acción sanadora sobre cualquier desorden localizado en dichas áreas.

No sólo conseguiras un pranayama mas efectivo sino que revitalizarás todo tu cuerpo. Al conseguir despejar la entrada del paso del aire logarás una mayor oxigenación de los tejidos que te dará energía suplementaria para vencer el estrés y las preocupaciones de la vida diaria.

¿Cómo se usa la lota?

El instrumento actualmente utilizado para Jala Neti es la lota, una vasija de arcilla, cobre o plástico con una abertura para llenarla y una salida con la punta adaptable al orificio nasal (recuerda una pequeña tetera). Llenando la lota con agua tibia y media cucharada pequeña de sal marina disuelta conseguirás un buen arrastre de los residuos y una limpieza óptima de las vías respiratorias altas. Si deseas un efecto estimulante del sistema nervioso, tendrás que llenarla con agua fresca. Cabe decir que puedes utilizar infusiones de algunas plantas como el tomillo, la lavanda o la capuchina, que por sus efectos balsámicos, antisépticos, y fluidificantes te ayudarán en caso de que tu nariz esté muy congestionada.

Empieza la higiene por la fosa nasal derecha, ladea la cabeza hacia la izquierda y deja que el agua se deslize y salga por el otro orificio. A continuación realiza la misma operación en la fosa nasal izquierda. Hazlo siempre con la boca abierta.

Después del lavado, es importante el secado, evitando así humedades excesivas que pueden favorecer la proliferación de microorganismos patógenos. Para ello, flexiona tu cuerpo hacia delante y extendiendo la cabeza respira suavemente abriendo las aletas nasales, primero con la cabeza girada hacia la izquierda y a continuación hacia la derecha hasta que la nariz ya no gotee.

No olvides secar bien la lota después de cada uso.